miércoles, 6 de junio de 2007

Paisaje después de unas municipales (con retraso)

Esto de no actualizar a menudo es un problema, porque se te van acumulando los temas y luego es un desastre ponerse al día. Debido a asuntos personales que no vienen al caso he tenido que dejar el blog aparcado dos semanas, y ahora tengo un montón de cosas de las que quiero hablar que se me han amontonado: el resultado de las municipales, las consecuencias del resultado de las municipales, la magufada de "debe gobernar la lista más votada por cojones", la propuesta de ponerle letra al Himno Nacional, los últimos rebuznos PPezoniles del 11-M, el 30 Aniversario de El Jueves... y encima va ETA y caga un comunicado para decirnos que rompe la tregua (aunque parece que los de ETA están más desactualizados que yo, porque lo del fin de la tregua ya lo sabíamos hace más de cinco meses).

Tengo la norma de no comentar más de una cosa por día, así que iré poco a poco con cada asunto, a pesar de que voy a ir pelín retrasado con respecto a la actualidad (espero que no se me acumulen más noticias). Pero bueno, yo no gano dinero con esto, así que tampoco tengo por qué andar a la última. Así que hoy comentaré, con semana y media de retraso, los resultados de las municipales del 27-M, al menos en la parte que me toca, la política municipal y provincial de Ourense. Los análisis de si ha ganado Rajoy o ZP los dejo para más adelante.

Los rojo-separatistas se apoderan de Ourense

En mi ciudad han terminado doce años de mayoría absoluta del PP y hemos entrado en la era del bipartito rojo-separatista del PSdeG-PSOE y el BNG. Salvo cataclismos de última hora (algún Tamayo, alguna Susana Vázquez Dorado...), el socialista Francisco Rodríguez será el nuevo alcalde de Ourense. Yo le voté, pero he quedado sorprendido porque no esperaba que fuera alcalde: calculaba que el BNG quedaría por delante del PSOE y que el alcalde sería Alexandre Sánchez Vidal, que ha sido el jefe de la oposición estos años. Y me ha sorprendido porque no le veía a Rodríguez ni gota de carisma como para llevarse tantos votos, al menos al lado del BNG de Anxo Quintana, que se han mandado una campaña por todo lo alto. Dicen por ahí que ha sido el efecto ZP, o el efecto Touriño, o que la gente ha votado, en este caso, más al partido que a la persona (como si eso no fuera lo que pasa casi siempre - votar a la persona es la excepción, no la regla, incluso en las municipales). Naturalmente no está faltando el lloriqueo pepero sobre la lista más votada y tal y cual: próximamente dedicaré un post a este tema (sólo adelanto que democracia es el gobierno de la mayoría, y por tanto que la oposición sea la minoría; cuando gobierna una minoría, por muy "lista más votada" que sea, y la mayoría está en la oposición, entonces ya no está funcionando bien la democracia).

Algo jodido debe haber quedado Sánchez Vidal, que después de 8 años como líder de la oposición (el BNG tenía más votos que el PSOE), no sólo no ha recogido la alcaldía perdida por el PP, sino que encima ha perdido votos y un concejal. De hecho en las primeras horas tras conocerse los resultados llegó a decir que el alcalde no tendría por qué ser necesariamente Rodríguez: "los pactos los decide la dirección del partido", afirmó en la radio, insinuando que alomojó en Santiago decidían ponerle de alcalde a él. Afortunadamente rectificó pronto y ha negociado un acuerdo que parece marchar sin contratiempos, aunque este detalle me deja intranquilo, pues deja abierta la puerta a un posible "castrillazo" como el de Vigo.

El peligro de un castrillazo en Ourense: aviso para navegantes

¿Qué es eso del "castrillazo"? Pues veréis: esta actitud inicial de Sánchez Vidal me ha recordado lo sucedido en Vigo en la legislatura pasada (entre 2003 y 2005 viví allí y lo ví de cerca): entre 1999 y 2003 gobernó la ciudad un bipartito PSOE-BNG, con alcalde del BNG (Lois Pérez Castrillo), porque era el que más votos tenía de los dos. En las elecciones de 2003 se repitió el pacto, pero como en esta ocasión los socialistas lograron más votos, pusieron ellos el alcalde (Ventura Pérez Mariño). Sin embargo, a Castrillo no le sentó nada bien (sobre todo les quitaron también urbanismo), y desde el primer día se dedicó a sabotear el gobierno municipal, haciéndole la vida imposible a Pérez Mariño. Además, Mariño metió mano en la red de compadreos que Castrillo había montado, como alcalde, con algunos medios de comunicación y promotores inmobiliarios de la ciudad: suculentos gastos en publicidad, tejemanejes urbanísticos varios (el enlace de antes lo describe todo con detalle). Mariño optó por la austeridad, recortó esos gastos publicitarios, frenó los manejos urbanísticos, se bajó el sueldo y exigió al resto de la corporación que le siguiera.

En fin, que Castrillo decidió cargarse a Mariño como fuera, con el apoyo de sus amigos periodistas y promotores y la alianza circunstancial del PP. Que digo yo, ¿tan nefasto era Pérez Mariño para la ciudad? ¿En cinco meses de mierda (parte de ellos de vacaciones de verano), hizo tanto daño a Vigo como para cargárselo, según contaban Castrillo y Radio Vigo? 'amos, venga! El sabotaje interno del BNG de Castrillo obligó al alcalde a destituir a sus concejales, lo que llevó a una cuestión de confianza, la derrota de Mariño, su salida de la alcaldía y la entrada de un gobierno en minoría del PP, apoyado por Castrillo en algunos asuntos claves, como... el urbanismo. Aún recuerdo con qué cinismo hablaba Castrillo en la radio cuando se cargaron a Mariño: "el BNG apoyará como alcalde a cualquier candidato que presente el PSOE, excepto a Pérez Mariño". El PSOE, con razón, dijo que o Mariño u oposición, así que, gracias a Castrillo, el PP se hizo con Vigo, convirtiendo la ciudad en un ariete contra el gobierno de ZP primero y el de Touriño después, y aprobando un plan de urbanismo que tuvo que ser "depurado" por la Xunta, que algunas organizaciones vecinales califican de "ilegal"...

Finalmente Castrillo abandonó la política (o lo abandonaron) porque su cruzada personal contra Mariño había dañado gravemente la relación PSOE-BNG a nivel de Galicia, en la época en la que la era fraguiana llegaba a su fin. La sentencia sobre el enfrentamiento PSOE-BNG en Vigo fue dictada por los vigueses el pasado 27 de Mayo: el PSOE subió (no mucho) y el BNG bajó (y bastante, y eso que habían largado a Castrillo). Y como la historia está para aprender de ella, espero que lo sucedido en Vigo sirva de ejemplo y aviso para todos los bipartitos PSOE-BNG que van a surgir de estas elecciones. Especialmente espero que Sánchez Vidal tome nota y se trague sus supuestos "celos". A esto me refiero con lo del "castrillazo", que espero que no suceda: que quede como aviso para navegantes.

Hondonadas de ostias en el PP

"Vamos a llevarnos bien, porque si no van a haber hondonadas de ostias aquí, eh". Esta mítica frase de Manuel Manquiña en "Airbag" describe la situación del PP de Ourense tras perder el gobierno de la capital. El sursum corda del PP provincial, José Luis Baltar, que es de los que pasa lista cuando hay que ir a votar, se ha revisado los resultados mesa por mesa y ha encontrado a los "culpables" de la derrota: los responsables de los distritos del centro de la ciudad, esto es, los hombres del ex-alcalde Manuel Cabezas, que le habrían hecho la cama al candidato pepero, "Poly" Nóvoa (elegido a dedo por Baltar). Detalle curioso del enlace anterior: "[Baltar] ha detectado casi 1.000 votos en blanco, la mayor parte de esta área y que, piensa, son de militantes ‘populares’". Acojonante lo de este señor: lo de pasar lista no es ninguna exageración mía (¡viva el "voto secreto"!). Se dice que el pobre Poly ha tenido que recibir la patada de los votantes que iba dirigida a Cabezas, pero yo disiento: Poly Nóvoa no era un inocente corderito, sino el Concejal de Urbanismo. Es decir, que algo de responsabilidad tendrá en el PPelotazo de As Burgas y en que en esta ciudad no se haya hecho una vivienda social digna de tal nombre en 10 años.

Los enfrentamientos entre Baltar (líder de los boinas) y Cabezas (figura de los birretes) tienen ya una larga historia: Baltar dominaba la provincia, pero Cabezas la ciudad, y en su lucha por a-ver-quién-manda-más, han ocupado más páginas de actualidad que la administración del Concello. Se ha hablado de una rebelión de los cabecistas (joder, qué mal suena) para disputarle el liderazgo a Baltar, pero el propio Cabezas dice que no existe tal rebelión, sino que todo es un invento del diario local La Región, que como ya he dicho en alguna ocasión, no es más que la hoja parroquial de Baltar y lleva años haciendo campaña contra Cabezas. Exista o no la rebelión, el caso es que Baltar ha triunfado sobre los rebeldes (cosa fácil, si como dice Cabezas todo era un montaje) y sigue teniendo la sartén por el mango, a pesar de los malos resultados de las elecciones, de los que algo de culpa tendrá (digo yo). Más bien me parece que Baltar ha lanzado un ataque preventivo contra Cabezas para cargarle el muerto de la derrota, antes de que Cabezas se lo cargara a él.

Con todo, Baltar es el dirigente pepero menos dañado tras estas elecciones: el PP salvó la Diputación de Pontevedra en el último minuto, pero si no lo hubiera logrado, Baltar se habría convertido en el dirigente del PPdeG con mayor poder institucional. Baltar había sido relegado tras la sucesión de Fraga, pero ahora puede acudir ante Núñez Feijóo (otro de sus grandes adversarios dentro del partido) a presentar sus resultados (al menos ha conservado la Diputación y en las otras provincias otros lo han hecho peor) y reclamar "¿qué hay de lo mío?". Esta depuración que ha hecho en Ourense capital esta semana es el primer aviso.

Claro que, aunque recupere poder dentro del partido, la estrella de Baltar comienza a apagarse. El resultado de estas elecciones ha sido un duro golpe para él, peor de lo que esperaba, y para más inri su antaño lozana red caciquil se empieza a marchitar por falta de riego. Antes, con el PP en la Xunta y en el Gobierno Central, Baltar podía prometer montes e moreas a cambio de los votos y acudir a Santiago para que le firmaran cheques en blanco con los que hacer favores: una subvencioncilla por aquí, un puestecillo en la administración por allá... pero eso se le ha terminado. Mucha gente a pie de calle aún no se ha dado cuenta, pero algunos más enterados (sectores empresariales, sobre todo) ya ven claramente que las vacas gordas de Baltar se han acabado. Es muy posible que dentro de cuatro años Baltar siga el camino de su amigo de Lugo, Francisco Cacharro, y la red clientelar de la provincia de Ourense se derrumbe. Esperaré ansioso para verlo.

Por cierto, antes de que me olvide: el PP, antes de dejar libre el despacho de alcalde de Ourense, ha convocado "urgentemente" oposiciones para cubrir ciertas plazas en el Concello. Es decir, el barco se les hunde y han sacado los salvavidas. Hay cosas que nunca cambian.

Mis Estampitas Electorales

Por último, no debo olvidar a mis tres Estampitas Electorales: la alcaldesa de Porqueira, el ex-alcalde de Os Blancos y el candidato Troitiño.

Susanita, candidata menos votada del 2003, tránsfuga del PSOE y repescada por el PP (que es un partido que respeta los pactos, como el anti-tránsfugas, y que defiende que gobierne la lista más votada) ha revalidado su mandato. Su lucha contra la despoblación del municipio (traducida en ciento y pico censados por ella de una tacada a principios de este año, aumentando la población un 10%!!!) le han valido la vida. El PP exhibe Porqueira como uno de los municipios que "ha ganado" en estas elecciones, aunque de hecho ya lo gobernaban. Al menos ahora Susana no ha cambiado de chaqueta, que no es poco. Claro que es mala época para hacerse del PP (y si no, siempre le quedará el Inorde).

El Último Casique, el ex-alcalde de Os Blancos, también ha visto casi colmadas sus expectativas: la lista de Terra Galega, que él apoyaba en esta ocasión, ha ganado las elecciones (la cuadrilla de votos manejados por Rodríguez Ferreiro ha sido decisiva). Pero se han quedado a un concejal de la mayoría absoluta: ha sido una pena, porque si los misteriosos 80 censados en casa del Último Casique hubieran podido votar, Terra Galega habría conseguido mayoría absoluta (bueno, he echado cuentas y con sólo 26 votos más lo hubieran logrado). Eso sí, tienen mucho donde escoger, porque la corporación de Os Blancos está más fragmentada que las Cortes de la II República: cuatro concejales de TeGa, dos del PP, uno del PSOE, uno del BNG y un independiente (ADEI). Vamos, que las cinco candidaturas de ese municipio de mil habitantes han sacado algo. Me huelo que la política municipal de Os Blancos volverá a estar en el candelero durante esta legislatura.

Y en cuanto a Troitiño, pues bueno, parece que como galeguista moviliza menos voto que yendo por libre: ha perdido unos mil votos respecto a 2003, y eso que esta vez se ha gastado en la campaña algo más de 600 € (120.000 he leído por ahí). Aunque no creo que en su nuevo partido le vayan a decir nada, porque peor lo han hecho otros: Manoel Soto, secretario general del PG, ha perdido los dos concejales que tenía en Vigo. Supongo que seguirá de tertuliano, y estoy seguro de que en 2011 volverá a la carga, como galeguista o como vaya usted a saber qué. Alomojó lo ficha Baltar para el PP.

Mención especial merece Democracia Ourensana, los autores de aquel vídeo tan espectacular. No han sacado ningún concejal, pero desde luego han dado la campanada padre: una subida de un 600% desde 2003 y un gasto de campaña de 0,50 € por voto obtenido (aunque esto tiene truco, porque no se contabiliza el uso de espacio televisivo en la cadena local que poseen). Desde luego, en términos comparativos, le han dado un baño a Troitiño, del Partido Galeguista (con 30 votos más le hubieran superado), y a Valcarce, candidato en la capital de Terra Galega, que habiendo montado una campaña por todo lo alto no han quedado mucho mejor que ellos (Valcarce, de hecho, ha quedado peor, con 1.730 votos, detrás de los 1.882 de DO y los 1.905 del PG). Si mantienen esta progresión, o mucho cambian las cosas en esta ciudad, o con total seguridad entrarán en el Concello en 2011.


En fin, que ya he escrito bastante por esta vez. Mi conclusión es que estoy contento y salgo satisfecho de estas elecciones: se ha producido el cambio que deseaba en mi ciudad, y además el alcalde será el tío al que yo voté. Espero que PSOE y BNG estén a la altura y no acaben dinamitando el pacto y devolviendo el poder a los de siempre como sucedió en Vigo hace cuatro años. Y espero que pronto asistamos al fin de este sistema caciquil que ahoga a la provincia, manteniéndola en el subdesarrollo y la dependencia de favores, y que más que caciquismo es casi un "neo-feudalismo".

Dejo para un próximo post los análisis, proyecciones y demás mandangas que pretenden vincular el resultado de las municipales con las generales o las autonómicas.

1 comentario:

Vassily Russov dijo...

DV: como el arcàngel, y tmb quiero agregar a Gargamel
ORDINARY WORLD dice:
ah, no entendi eso
DV:a las siete y treinta sale?

Has enviado un zumbido.

ORDINARY WORLD dice:
qque cosa?

DV:mirá lo que le pongo,
qué tomaste anoche que tenés así la garganta?
no me atienden, no se puede mandar el fax
sí.

ORDINARY WORLD dice:
no entiendo nada

DV:nadie te dejó un comentario en éste último tiempo

ORDINARY WORLD dice:
no

DV:jajaja lo quiero mucho

ORDINARY WORLD dice:
que!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

DV: no sé qué pasó pero es tu culpa

ORDINARY WORLD dice:
jajaj
ORDINARY WORLD dice:
malditos!
ORDINARY WORLD dice:
estabn jugando con mi persepción de la realidad!

DV: Por qué no le puedo poner éso?

Valentina Bassi Y Darío Grandinetti (Ron Perlman), jugando con la mente de Tiano :)

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