viernes, 24 de septiembre de 2010

Morreu Ana Kiro



A miña infancia tiña unha banda sonora: as cancións que os meus pais puñan no coche cando íamos de aquí para alá. Na viaxe máis antiga que lembro non debía ter máis de catro anos, alá nos primeiros 80: saíamos de Barcelona para ir pasar o verán na aldea, en Galicia, e do casete saía unha voz que acabou sendo como a de alguén da familia: ANA KIRO.

Para min Ana Kiro era máis que música. Para os milleiros de galegos na emigración era o cordón umbilical que nos mantiña unidos á terra e nos aliviaba a morriña. E non só iso: Ana Kiro, unha galega dos pés á cabeza, loitadora e sen complexos, ensinounos co seu exemplo a sentirnos orgullosos da nosa terra e da nosa lingua, algo moi necesario para un pobo tan dado ó masoquismo e baixo de autoestima como o noso. A súa carreira, a súa personalidade e as súas cancións deixaron unha fonda pegada na nosa cultura, na nosa Historia... e nas nosas historias.



A Gran Dama da canción galega deixounos hoxe, e levou con ela o cariño, a admiración e o respeto dos galegos de todo o mundo. Descansa en paz, e graciñas.


Para mis lectores y colegas no gallegos, que posiblemente no la conozcáis, os diré que Ana Kiro era la gran dama de la canción popular gallega y en gallego, un personaje tremendamente popular en Galicia, querido por todo el mundo. No quiero meter la gamba con las comparaciones, pero por decirlo de algún modo la muerte de Ana Kiro viene a ser en Galicia lo que la muerte de Lola Flores en España o la de Amalia Rodrígues en Portugal.

A continuación traduzco lo de arriba:

Mi infancia tenía una banda sonora: las canciones que mis padres ponían en el coche cuando íbamos de aquí para allá. En el viaje más antiguo que recuerdo no debía tener más de cuatro años, allá en los primeros 80: salíamos de Barcelona para ir a pasar el verano en la aldea, en Galicia, y del casete salía una voz que acabó siendo como la de alguien de la familia: ANA KIRO.

Para mí Ana Kiro era más que música. Para los miles de gallegos en la emigración era el cordón umbilical que nos mantenía unidos a la tierra e nos aliviaba la morriña. Y no sólo eso: Ana Kiro, una gallega de los pies a la cabeza, luchadora y sin complejos, nos enseñó con su ejemplo a sentirnos orgullosos de nuestra tierra y de nuestra lengua, algo muy necesario para un pueblo tan dado al masoquismo y bajo de autoestima como el nuestro. Su carrera, su personalidad y sus canciones dejaron una honda huella en nuestra cultura, en nuestra Historia... y en nuestras historias.

La Gran Dama de la canción gallega nos ha dejado hoy, y se llevó con ella el cariño, la admiración y el respeto de los gallegos de todo el mundo. Descansa en paz, y graciñas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Adiós, maestro

Esto lo iba a poner como postdata en el post anterior, porque no suelo publicar dos así tan seguidos, pero la ocasión lo merece. Ya que he venido, no me voy sin dejar un homenaje como está mandado a un grande que se nos ha ido: José Antonio Labordeta.

Lo malo que tenía era que se presentaba por Zaragoza y yo no podía votarle. Hasta siempre, maestro.



Pogromos mediáticos

Pues ná, que después de un montón de tiempo dejando esto abandonado y triscando por donde Don Javier, ayer en un momento de inspiración me largué un texto que tuvo cierto éxito y hasta llegó a la portada. Se supone que el objetivo inicial de este humilde cutreblog era dejar constancia de mis grandes idas de olla en un sitio localizable, así que qué menos que traer aquí ese comentario, que ya ha sido copiado en otros blogs, aunque sea por tirarme el moco un poco. Lo copio retocando alguna errata que se me coló y copio también las puntualizaciones que hice después. Así que nada, aquí queda, y a ver si actualizo algo más de vez en cuando.

El rollo éste iba sobre la nueva matraca político-mediática de estos días: los gitanos rumanos. Lo que me hizo pensar en...

Es espectacular el modo en que, en tiempos de crisis, “los de arriba” (políticos, banqueros, empresaurios, poderes mediáticos, lo que sea) se las apañan para librarse de las iras de “los de abajo” haciendo que éstos se enfrenten entre ellos. El caso es que los que de verdad tienen poder y responsabilidad y capacidad para arreglar las cosas siempre consiguen escurrir el bulto: “la culpa de este sistema tan injusto no es nuestra, es de los putos [insertar aquí un colectivo de pringaos a los que culpar de todo], a por ellos”.


¿Que no? Sólo en este año de 2010 ya lo hemos visto en varias fases, no hay más que revisar las hemerotecas: hace unos meses la bicha eran los funcionarios (léase con voz lúgubre). Los funcionarios, en su amplia mayoría mileuristas puteados, eran culpados de ser demasiados, de ser unos privilegiados, de ganar mucho, de no currar nada, de ser los culpables de lo mal que va todo… esa opinión, azuzada por ciertos políticos y la derecha mediática, sirvió para instalar en el público la idea de que la solución a todos los males pasa por cepillarse a los funcionarios.


Pasada la fase de los funcionarios y el verano, el objetivo del siguiente “pogromo” fueron los sindicalistas: que si vagos, que si aprovechados, que si lastre para el país… de nuevo la derecha mediática y política consiguió crear el estado de opinión según el cual todo se arreglará dándoles pa’l pelo a los sindicalistas… o mejor aún (para los que promueven estas campañas): cargándose los sindicatos. El pim-pam-pum antisindical de las últimas semanas ha sido de órdago, y la masa borreguil de tertulianos de barra de bar se ha apuntado con entusiasmo: “hostia, que tenemos nuevo chivo expiatorio, a saco a por él”.


Pero como lo de los sindicalistas perderá actualidad después del día 29, pase lo que pase, ya se está preparando la nueva cabeza de turco de los males sociales: los inmigrantes. Lo cierto es que han tardado en sacarlos al disparadero (bueno, son un colectivo al que se puede convertir en chivo expiatorio varias veces si hace falta, así que aún les queda recorrido), así que ya tenemos otro “gran culpable” para que las masas despedacen mientras los que tienen la sartén por el mango respiran aliviados y se guiñan el ojo: “menos mal que tirándoles un huesico se calman”.


Al final, de una manera u otra, con la campaña de politicastro de turno y el altavoz de las vuvucelas mediáticas, el resultado es que nosotros los pringaos acabamos enfrentándonos entre nosotros mientras “los de arriba” se mantienen incólumes. Funcionarios, sindicalistas, inmigrantes y demás currantes y parados desperdiciamos nuestras iras culpándonos unos a otros, cayendo en la trampa que nos tienden: “ése es un privilegiado de la hostia”, “ése viene de fuera a quitarte el trabajo”, “tú no tienes que ver con ellos, que tú eres de clase media, que tienes DVD y móvil táctil”… ésos son los mensajes que llegan para enfrentar y dividir a los trabajadores.


Con ello los estamentos poderosos político-económico-mediáticos no sólo mantienen el descontento social a raya, sino que así pueden colar de rondón sus “soluciones” (los chivos expiatorios suelen ser cuidadosamente escogidos): “abajo los funcionarios, vamos a privatizar”, “abajo los sindicalistas, carguémonos la negociación colectiva y los derechos laborales”, “abajo los inmigrantes, vamos a policializar”. Lo de Niemöller falsamente atribuido a Brecht está muy manido, pero aquí se podría aplicar: “primero vinieron a por los funcionarios… después vinieron a por los sindicalistas… después vinieron a por los inmigrantes…”


Y mientras sigamos lanzándonos contra los huesecillos que nos tiran, en vez de ir a por el solomillo que guardan bien escondido, esto no va a ir a ninguna parte, y estaremos condenados a dar vueltas sin salir de la mierda, y generando más odio, más resentimiento y más injusticia.


A continuación, la adenda que añadí al día siguiente:

Bueno bueno bueno, madremía… qué gran honor que me hace usted, Don Javier, se me suben los colores, muchas gracias a todos.

Ya puestos quiero hacer un par de puntualizaciones, porque estos comentarios se escriben con prisa y medio en caliente (aparte de que se han colado un par de erratillas, pero que se entiende igual).


No pretendo en ese comentario sentenciar sobre quiénes son los verdaderos culpables de la crisis, ni cargar todas las iras sobre los malvados capitalistas de chistera como alguien ha apuntado, porque culpables, lo que se dice culpables, hay más. Por eso suscribo el comentario de Manu (#65) donde recuerda cómo éste país se ha entregado durante años a la cultura del pelotazo y el monocultivo del ladrillo, y aunque aquí “los de arriba” tienen su parte (y no pequeña), también “los de abajo” han participado con entusiasmo.


Lo que critico en el comentario original es cómo se dirigen interesadamente los focos de la atención mediática: no hay más que seguir los editoriales, las declaraciones de políticos, las portadas de los periódicos, los titulares de informativos o las columnas de opinión para ver cómo en los últimos meses vivimos una sucesión de ataques a colectivos concretos, a los que se carga con todos los males. Además esto sucede con una coordinación asombrosa, que parece que se abre la veda de caza: hoy toca leña a los funcionarios y tenemos durante una semana a todos los columnistas rajando de los funcionarios, y las portadas de los periódicos sacando titulares sobre si sobran nosécuántos o cuestan noséqué. Y mañana son los liberados sindicales, pasado los controladores aéreos o los del Metro de Madrid (que los había pasado por alto)… este fenómeno ya se ha reproducido varias veces en los últimos meses, y para señalarlo escribí el comentario.


Además, esos “progromos mediáticos” vienen de narices no sólo para que “los de arriba” escurran el bulto de la parte que les toca (librarse de responsabilidades y de buscar soluciones de verdad) y de paso puedan colar de rondón sus más húmedos sueños (recortes sociales, desregulación laboral…) También a muchos de “los de abajo”, los que se tragan esas consignas y las apoyan con entusiasmo, el mismo entusiasmo con el que se entregaron al ladrillazo (como dijo Manu en el #65), les viene de la leche para lavar sus conciencias.


Hay muchos especímenes, por ejemplo, que ahora están chupando paro, después de haber dejado los estudios a los 16 para irse a poner rasillas, ganar una pasta gansa en la burbuja del ladrillazo y gastársela en un cochazo tuneado y un plasma de 3.000 euros. Ahora sufren las consecuencias: no tiene formación, no tienen un duro y tienen un futuro muy negro. Hay otros que tenían cuatro duros ahorrados y se metieron a especular con pisos, y ahora se los tienen que comer con patatas por habérselo jugado todo a una carta y creerse aquello de “esto nunca baja”. Y hay casos y casos. A estos tíos nada les halaga más que que les digan que ellos no tiene ninguna culpa de su situación, que la culpa es del funcionario del INEM, del delegado de la UGT, del controlador de Barajas o del “paisa” que vende en el top-manta de la esquina. Con razón se tragan lo que dicen los editorialistas de turno.

Por eso digo que hay que dejar de tragarse esos cuentos de “¡ahí está el culpable de todo, a por él!”. Aquí falla el sistema entero de arriba a abajo, y mientras no seamos conscientes y sigamos persiguiendo a la liebre que nos señalen cada vez, esto no se va a arreglar.


Pero en fin, muchas gracias por los halagos, y también gracias a los críticos (y algún troll de los habituales) que ponen a parir a Nacho creyendo que ese texto lo escribió él: precisamente de eso trataba, de cuando se desvían responsabilidades y tal ;-)

domingo, 18 de abril de 2010

Una pregunta... y sus respuestas

La pregunta: ¿Por qué no podemos dar un entierro digno y rehabilitar la memoria a las víctimas de Franco que aún hoy siguen tiradas en las cunetas como perros?

La respuesta en 1975: Por rojos y separatistas, pedazo de masón. Y a tí te vamos a curtir a hostias por preguntar. ¡Viva Franco! ¡Ribaspaña!

La respuesta en 1980: Porque estamos en un delicado proceso de transición a la democracia y eso podría provocar un golpe militar involucionista del cagalsen. Mejor más adelante, cuando se consolide la democracia.

La respuesta en 1985: Porque todavía no está la cosa lo bastante asentada, que hemos tenido intentos de golpe de estado hace nada y eso podría ser visto como una provocación, ahora que gobiernan los sociatas.

La respuesta en 1990: Porque no es conveniente recordar esos temas, que podrían avivar resentimientos, que con lo que ha costado “consolidar la democracia” no vamos a arriesgarnos a “reabrir heridas”.

La respuesta en 1995: Porque ahora no toca, que España está atravesando una crisis del copón y eso sería una cortina de humo para tapar los GAL y la corrupción, pedazo de felipista.

La respuesta en 2000: Porque eso no es más que una artimaña propagandística de progres trasnochados que ladran su rencor por las esquinas y quieren fomentar el odio, y además ¿a qué viene eso ahora? ¿No podrían haberlo hecho en el 80, o en el 85, que es cuando tocaba?

La respuesta en 2005: Porque eso es una operación sectaria de ZP para criminalizar a media España, reabrir heridas y sembrar odio, y también está lo de Paracuellos, que a ver qué pasa con Paracuellos, rojos sectarios, eso es lo que sois.

La respuesta en 2010: Porque eso ahora no es importante, que con la crisis que hay ahora deberíamos preocuparnos de otras cosas y dejarnos de desviar la atención reabriendo heridas, porque el momento para eso era en los 80 y no ahora, y además no se puede porque la Ley del Embudo dice que “La parte contratante…”

viernes, 19 de febrero de 2010

Grandes Hombres de Estado de la Historia

Un pasatiempo: ¡busca las diferencias!



ACTUALIZACIÓN 23-II-2010: éramos poucos e pariu Habichuelo ("parir" de "decir paridas"):


viernes, 5 de febrero de 2010

20 mentiras sobre a lingua galega

Presentouse hoxe o libro "55 mentiras sobre a lingua galega", pubricado pola plataforma ProLingua, para a defensa da lingua galega. Trátase dun argumentario onde se recopilan e desmontan, con datos e argumentos, as principais falacias difundidas por grupos e medios contrarios á normalización do galego.

Falacias absurdas como "el gallego no sirve para nada", "los niños no entienden las asignaturas en gallego", "los niños castellanohablantes se traumatizan", "dar clases en gallego atenta contra la libertad", "los niños que estudian en gallego no aprenden español"... e tantas outras milongas inventadas para soster, disfrazar e disimular o único e verdadeiro motivo que anima a eses grupos: OS PREXUÍZOS CLASISTAS: "el gallego es una lengua bárbara de aldeanos, nosotros somos personas cultas y de categoría de la capital, y no queremos que nuestros hijos se contaminen con ese dialecto paleto".

Para ir abrindo a boca, ProLingua colgou na súa web esta presentación cun resumo das 20 falacias máis significativas. Sen dúbida este libro será a miña próxima adquisición. Aquí inserto ese resumo:



Para mis lectores no gallegos, en cuanto tenga algo de tiempo haré una traducción de la presentación de antes al castellano, porque creo que esto debe ser difundido al máximo: es importante contar la verdad al resto de España, que desde hace meses ha sido bombardeada con un montón de falacias y cuentos de brujas sobre la lengua gallega (que si "imposición lingüística", que si "el castellano está en peligro", que si no había libertad lingüística pero ahora Feijoo nos la va a dar, que si los que defendemos el gallego somos todos unos radicales nacionalistas medio etarras...), difundidas por ciertos medios y partidos que no hace falta enumerar.


Porque ya está bien de tener que aguantar tantas estupideces, falsedades y prejuicios contra el gallego repetidas mil veces.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Sigue la polémica sobre los símbolos en las aulas

El debate se ha instalado en torno al Colegio Montes del Valle, centro escolar de infantil y primaria de la ciudad de Burgos. El motivo es la retirada de los escudos del Real Madrid CF que presiden las aulas del centro. Desde que hace un año un padre solicitó al centro que se retiraran, la polémica entre los que apoyan la retirada y los que defienden la permanencia no ha cesado.

Los emblemas madridistas, tallados en madera y colgados sobre las pizarras, permanecen en las aulas desde que el colegio fue abierto en 1989: "aquella era la época de la Quinta del Buitre, la época dorada de las cinco ligas seguidas, y todo el mundo estaba entusiasmado con el Madrid. Colocar los escudos en las clases era lo más normal y todo el mundo estaba a favor", recuerda Saturnino, el conserje. También recuerda que en los primeros años se cantaba el himno del Real Madrid todos los días, al empezar las clases: "Luego se dejó de hacer, no recuerdo muy bien por qué. Supongo que habría algún niño del Barça, o algún profesor pensaba que cantar el himno ya era mucho, que esto tampoco es el Bernabeu... pero los escudos se han mantenido porque son la tradición, y bien bonitos que están ahí", comenta Saturnino, que no entiende por qué se deberían retirar.



"Es inaceptable que el colegio exhiba un símbolo tan partidista ahí, presidiendo la clase; es una falta de respeto para los que somos del Barça", afirma Ricardo R., el padre que inició la disputa. Ricardo pidió al director del centro que se retirara ese símbolo "para no ofender a otras sensibilidades". Sin embargo, no todos están de acuerdo y la polémica se ha instalado en el colegio.

"En este barrio hemos sido todos del Madrid de toda la vida", sostiene Encarna, madre de tres alumnos. Aunque Encarna se confiesa madridista no practicante ("nunca veo el fútbol en la tele, pero soy del Madrid de siempre"), cree que el madridismo es un rasgo cultural fundamental del colegio y del barrio: "ese señor [Ricardo] vino hace dos años de Zaragoza y nos viene con imposiciones. Ojo, que a mí si él es del Barça yo lo respeto, que yo no tengo nada en contra de esa gente, que en mi calle viven dos familias del Barça y nos llevamos muy bien... pero tienen que integrarse en nuestra sociedad y aceptar nuestra cultura. Y el escudo del Madrid en la clase es una cosa de toda la vida que tienen que aceptar", argumenta Encarna ante gestos aprobatorios de la concurrencia.

"Si a alguien no le gusta que se vaya a Barcelona", tercia José Manuel, otro padre que se opone a la retirada del escudo: "Y esos que tanta escandalera montan por un escudo de nada que se vayan a montar follón a Cataluña, que seguro que allí tienen el escudo y la bandera del Barça, y está prohibido ser del Madrid y no puedes hablar español, que lo he oído en la radio. Pero con esos no se atreven". Encarna retoma la palabra: "Además, eso no ofende ni molesta a nadie: a ver, ¿qué tiene de malo que haya un escudo del Real Madrid? ¿A quién le puede molestar sólo por estar ahí en la pared? Que alguien me lo explique porque yo no lo veo", añade.

Algunos sí lo ven: la retirada de los escudos madridistas de las aulas cuenta con el apoyo de algunos otros padres y de varios colectivos sociales y políticos. El concejal del PSOE Leonardo Rubio apoya sin fisuras la retirada: "No es de recibo que en un estado democrático y neutral en materia futbolística las aulas de un centro de enseñanza estén presididas por el escudo de un equipo concreto", argumenta. Preguntado sobre si él es del Madrid o de otro equipo, responde: "Es que esto no es una cuestión sobre si uno es de este equipo o de otro, que a mí el fútbol me da igual; es una cuestión de principios", explica; "el aula es un espacio educativo que es de todos, y ser del Madrid, del Barça o del Betis es una opción personal. Lo que no puede ser es que los niños, en las aulas, tengan que ver el escudo de un equipo presidiendo las clases, diciéndoles que ser de ese equipo es lo "ortodoxo" y que si eres de otro, o simplemente pasas del fútbol, ya no eres del grupo, sino un "rarito". Es discriminatorio e incompatible con lo que debe ser un colegio, un sitio de todos y para todos, independientemente de que les guste el Real Madrid, el Atleti, o que prefieran el tenis".

Ante la observación de que una muy amplia mayoría de padres y alumnos del centro son madridistas, Rubio insiste: "Repito que es una cuestión de principios, de principios básicos en un estado democrático y de derecho. Como si el 100% de alumnos, profesores y padres son madridistas furibundos: la escuela no es el lugar apropiado, y mucho menos se puede poner el escudo del equipo en el lugar de honor del aula, ideologizando el centro. Y quiero subrayar eso: el escudo presidiendo el aula en un lugar de honor. Yo también puedo ser del Real Madrid como el que más, pero no considero que eso me dé derecho a convertir el colegio, que repito que es un lugar para la convivencia de todos, en un púlpito del madridismo; el colegio no está para eso. Esas cosas tienen su momento y su lugar: en las casas, en las peñas, en los estadios, en los bares cuando se van a ver los partidos..."

En la AMPA no opinan lo mismo: "¿No estamos en una democracia?", afirma Antonio J., su presidente; "Pues el tema fue llevado a la asociación de padres y lo votamos, y se decidió por amplísima mayoría que los escudos del Real Madrid debían seguir", sentencia. "El 99,9% de los alumnos y los padres de este colegio son del Real Madrid, yo mismo me considero muy madridista, y tienen que respetar nuestras creencias y los sentimientos de la mayoría. No tenemos por qué plegarnos por una exigencia de unos pocos: hay que respetar el sentir mayoritario. Quitar los escudos del Real Madrid de nuestro colegio es antidemocrático".

La dirección del centro prefiere no pronunciarse y se remite a lo que decida la Consejería de Educación. Sin embargo, la Consejería tiene el asunto parado y da largas ante nuestras preguntas: "Se está estudiando", responden, aunque entre el profesorado y los padres circulan rumores de que dejarán en manos de cada centro la decisión. "Se quieren lavar las manos", interpreta Ignacio H., otro padre que pide la retirada; "Lo que pasa es que en la Junta son todos muy merengones y si por ellos fuera pondrían escudos del Madrid en todas las aulas y también en los ambulatorios. Saben que la razón está de nuestra parte, pero prefieren ganar tiempo o pasarle el muerto a otro porque realmente no quieren retirar los escudos, o no se atreven". Ignacio asegura que están dispuestos a ir a la vía judicial si es necesario.

César F. es uno de los profesores; concretamente imparte educación física y es secretario de una de las varias peñas madridistas del barrio. Y se muestra disgustado por todo este asunto: "Los escudos del Real Madrid en nuestras aulas son una parte inseparable de nuestra historia y nuestra cultura, sin ellos no seríamos lo que somos", explica; "El Real Madrid es importantísimo en nuestra comunidad y nos ha dado muchas alegrías y emociones; además ha hecho una gran labor por estos niños: muchos han ido de excursión a verlo jugar y alguno de ellos ha entrado en la cantera del Madrid". César cree que la pretensión de retirar los escudos es una muestra de intolerancia futbolística: "Yo tampoco entiendo cómo puede molestar tanto ese escudo en la clase, porque que esté ahí no te obliga a ser del Madrid. Ése escudo no ofende ni impone ni nada de lo que se ha dicho. En cambio éstos [los que piden la retirada] quieren recortar la libertad de expresión y de pensamiento de los demás, al querer privarnos de la visión del símbolo básico de nuestra afición".

César también defiende los valores educativos que simboliza el emblema, al tiempo que niega que su presencia en las aulas sea un acto de partidismo: "el escudo del Real Madrid no es para nada un símbolo partidista, sino que es un signo cultural universal que encierra muchos valores. Ese escudo significa esfuerzo, superación, trabajo en equipo, compañerismo, fraternidad, historia, honor... un montón de cosas buenas que es bueno que los niños conozcan y aprendan. No podemos borrar nuestra historia y nuestra cultura por la falta de tolerancia de unos pocos. Sólo pedimos que respeten nuestra libertad y sean un poco más tolerantes: nosotros tampoco prohibimos que un niño venga con un plumier o un llavero del Barça, incluso si quiere puede venir con la camiseta azulgrana puesta. Entonces ¿por qué la toman con el escudo del Real Madrid de la clase?".

Mientras se espera la resolución del debate, la polémica ha llegado al Ayuntamiento, donde el concejal socialista Rubio presentó una moción al respecto, pidiendo la retirada de símbolos de equipos de fútbol de las aulas. Inmediatamente se encontró con el rechazo absoluto del Partido Popular: "¿Qué será lo próximo?", afirmó la concejala del PP Lola Sáenz; "¿Prohibir que los niños lleven la camiseta del Real Madrid? ¿Prohibirles ver los partidos por la tele? ¿Suprimir el fútbol del patio del colegio? Esta ofensiva de talibanismo antifútbol del PSOE es un ataque frontal a las libertades y los derechos de los ciudadanos, una muestra más del régimen totalitario al que nos lleva el señor Zapatero".

Mientras, los escudos de la discordia siguen contemplando impasibles a los escolares desde encima de la pizarra. No saben si seguirán o tendrán que ir a un trastero.

 
Dejen a nuestros ancianos tranquilos
19A-lomojó