martes, 12 de febrero de 2008

La manipulación nuestra de cada día

Dando vueltas por las internetes y saltando de blog en blog ayer me encontré con una de esas curiosidades curiosas de la PPrensa del Movimiento. Lo ví en Septiblog, que a su vez me llevó a Contradiccions donde enlazaban la fuente original: el último sondeo publicado (hace tres o cuatro días) en El Mundo, el famoso diario libeggal-PPatriota de PPedrito PPiscinas, y elaborado por su empresa de demoscopia favorita, Sigma-2, la de Amando de Miguel (el sociólogo de cabecera de Aznar).


¿Qué tiene de especial este sondeo? , una minucia, una pequeña deformación en la escala de los gráficos, una cosilla casi sin importancia. Atentos al gráfico de valoración de líderes Zapatero vs Rajoy (abajo de todo, al final, a la derecha). Resulta que si uno mira el gráfico comparativo de las valoraciones ZP / Marihuano, se ve que la línea de ZP pega una caída de la hostia desde el último sondeo, mientras que la del Mesías Salvador de España sólo tiene una suave bajadita. Abajo pongo el recorte de Contradiccions. Lo véis, ¿no?




PEEEEERO si uno mira las cifras, resulta que ZP ha tenido una "caída" de 3 centésimas, (de 5,44 a 5,41) mientras que Marianico ha tenido una "suave bajada" de 8 centésimas, casi el triple de caída que ZP (de 4,54 a 4,46). Claro que si uno se queda en un vistazo rápido al dibujo, la impresión es "mira cómo se desploma Zapatero, mientras Rajoy aguanta como un campeón".


Alomojó es una burda manipulación, o alomojó es que a PPedroJeta o al buscador de clítoris se les ha averiado el Excel (TM) por la junta de la trócola, que también puede ser. Qué cosas pasan, hoygan.


Y esto me recuerda otra cosilla simpática de este mundo de los sondeos y las encuestas, vista hace unos días en ABC (el gran competidor de El Mundo en el mercado de los españoles de bien). Resulta que los de ABC hicieron un sondeo entre los votantes del PSOE (entre los que pillaron a mano, es decir) para preguntarles qué les parece la idea de reabrir el debate de la ley del aborto para incluir una ley de plazos o ampliar los supuestos de despenalización. El resultado, visto en números desnudos, es que el 50% de los votantes socialistas está a favor de ampliar la ley del aborto, el 35% quiere dejar la ley como está, el 8% quiere reducirla más y el 7% NS/NC. Éstos son los números y están bastante claros, ¿no?


Pues atentos a cómo lo escribieron en ABC (tercer párrafo):


El debate del PSOE no convence

Una de las conclusiones más significativas del sondeo es que el debate que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quiere abrir en la próxima legislatura -según el compromiso que el PSOE lleva en su programa para el 9-M- no convence ni siquiera al electorado socialista. Sólo uno de cada dos votantes del partido mayoritario está de acuerdo con la ampliación del aborto. El 35 por ciento no quiere cambios en la legislación actual y el 8 por ciento se decanta por una reducción de las condiciones. El 7 por ciento restante no sabe o no contesta.

TÓ-CA-TE-LOS-GÜEBOS. Ahora resulta que la mitad, "uno de cada dos", les parecen pocos. Estos son los mismos que luego repiten como loros que el PP, con el 38% de los votos, representa a "la mitad de España", o que defienden que el PP, con el 40% de los votos, pueda gobernar un ayuntamiento contra el 60%. Los socialistas partidarios de ampliar el aborto son "la lista más votada", ¿no? Pues ahora eso ya no vale.


Aunque las dificultades del ABC para interpretar los datos estadísticos vienen de muy atrás: recuerdo cómo hace un año hicieron un sondeo en el que las respuestas de los encuestados daban una ventaja al PSOE de 3,1 puntos por encima del PP, pero después, al cocinar los datos, los analistas de ABC dieron la vuelta a la tortilla y gracias a un peaso de invento llamado "estimación de voto válido probable" consiguieron que el PP le sacara 2,6 puntos de ventaja al PSOE (que fue lo que llevaron a los titulares, of course).


Va a ser que los números no son lo suyo, porque son de letras (hombre, llamándose "ABC"...)


O va a ser otra cosa: en la misma noticia hablan de la posibilidad de que Rajoy derogue o no el matrimonio homosexual, asunto sobre el que los votantes peperos están divididos a partes más o menos iguales. Rajoy, tratando de nadar y guardar la ropa, no se pronuncia claramente, y vemos lo comprensivos y cariñosos que son en ABC:


Así las cosas, se entiende la postura que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, mantiene al respecto. Vista la división en su electorado, la estrategia del presidente del Partido Popular consiste en no despejar la incógnita sobre una posible derogación de la norma, si su partido gana las elecciones, mientras llega la esperada sentencia del Tribunal Constitucional.

Hecho de menos las acusaciones de electoralismo, oportunismo, tibieza, ventajismo, falta de escrúpulos para conseguir votos o hipocresía de esa postura, que no faltarían en caso de tratarse de ZP. Pero bueno, hay que recordar que Rajoy lo hace POR ESPAÑA!!!, y en ese caso se le perdona todo. También me hizo mucha gracia un titular del ABC hace unos días sobre la propuesta de los 400 leuros de ZP: algo así como "la mitad de los contribuyentes no se beneficiaría de la devolución del IRPF que promete Zapatero". Enseguida me acordé de la rebaja fiscal que promete Marihuano: "5 millones de españoles se beneficiarán de la reducción del IRPF que promete Rajoy"; lo que según el punto de vista de ABC significa que unos 35 millones de españoles no se beneficiarían de las rebajas del PP. Pero al ABC jamás se le ocurriría titular "la mayoría de los españoles no se beneficiarían de la reforma fiscal de Rajoy". Qué bueno eso de tener dos varas de medir.


En fin, que ésta es la prensa seria, independiente y objetiva que tenemos en este país. Ésta es la gota malaya con la que la PPrensa del Movimiento hace su campaña, con pequeñas manipulaciones que tergiversan la realidad y que cuelan, porque la gente tiene poco tiempo para analizar la información que recibe. El que lee El Mundo en la barra de una cafetería mientras desayuna mira el gráfico de valoración, se queda con que la línea de ZP cae más que la de Rajoy y no se pone a hacer números. El que lee el ABC lee lo de "no convence a los propios socialistas", ve "sólo uno de cada dos" y luego un "35%" y 35% le parece un número grande, más que "sólo uno de cada..."; el que mira los titulares con prisa ve "El PP aventaja al PSOE en 2,6 puntos" y no se lee toda la noticia porque no tiene tiempo, así que no descubre que esa ventaja es un castillo en el aire inventado por el periódico. Y nuestros medios de manipulación lo saben bien y así trabajan.


Ésto, que es lo que tenemos todos los días, es lo que deberían estar denunciando, todos los días, los medios llamados progresistas para que la gente vea la clase de tipos que tenemos enfrente, pero ya sabemos que a los Francinos y las Niergas lo que les interesa son las primarias usacas de Obama y Hillary, porque aquello tiene mucho glamour y tal. Ahora se tirarán 15 días hablando de los Oscars mientras la PPrensa del Movimiento sigue con sus números mágicos y sus noticias tergiversadas, hablando de avalanchas de inmigrantes delincuentes que vienen invitados y subvencionados por zETApé para hacer ablaciones a las monjas y demás cuentos de brujas...


No nos queda .

viernes, 8 de febrero de 2008

Ellos irán a votar

Aquí os traigo una pequeña gamberrada que hemos perpetrado los Pezones Blancos como modesta contribución a las próximas elecciones. El vídeo ya está circulando por ahí desde hace un par de días suscitando reacciones variadas (hasta nos han sacado en El Plural). Sí, vale, nos ha quedado un poco largo de más, pero no hemos tenido tiempo para hacerlo más corto.



Pues bien, ya habéis visto. Hay un montón de honrados ciudadanos españoles de bien que el próximo 9 de Marzo, como siempre hacen, van a cumplir con su deber cívico y van a acudir a las urnas a depositar su voto. Con este vídeo, es nuestra intención llamar a la participación, mostrando a todos el ejemplo de esos ciudadanos y poniéndolos como modelo, para que toda la gente posible emule su civismo yendo a votar.

Porque hay un montón de partidos de todas las tendencias a los que se puede votar y entre los que encontrar el que más nos guste, aunque seguramente ninguno sea perfecto. Y si no gusta ninguno, pues eso se puede expresar votando en blanco (y si además quieres que compute, pues vota a Ciudadanos en Blanco). Pero sobre todo hay que votar, porque quedarse en casa, es decir, no hacer nada, no sirve para nada.

Así que hay que seguir el ejemplo de todos esos señores del vídeo, que irán a votar. El 9 de Marzo, todos a votar.

domingo, 27 de enero de 2008

Optimización del voto progresista

Hace unos días, en el post sobre los límites del “voto útil”, dejé en el aire la pregunta de si se podría “optimizar” el voto de izquierdas. La idea me vino a partir de algunos comentarios leídos en escolar.net, que se preguntaban “¿Qué hubiera pasado si el voto a IU en aquellas circunscripciones donde no sacó nada hubiera ido al PSOE?”. Pues bien, como sigo teniendo tiempo libre y el tiempo está jodido, he aprovechado para recopilar los datos de voto de las últimas generales y jugar con ellos en una tabla de Excel.

Lo que he hecho ha sido recalcular el reparto de escaños en todas las provincias tras sumar al PSOE los votos obtenidos por IU, excepto en Madrid, Barcelona y Valencia, donde IU sí obtuvo escaños (los datos los saco de donde siempre, la base del Ministerio del Interior). Poner toda la tabla aquí es demasiado trabajoso, así que sólo expondré los resultados. Si a alguien le interesa contrastar los datos puedo pasarle la tabla de Excel por correo electrónico o subirla a algún alojamiento de archivos, para que el que quiera pueda repasar los números por si me he confundido (no os quejaréis, sólo con esto ya ofrezco más detalles sobre “de dónde lo saco” que la mayoría de periódicos cuando publican encuestas).

Pues bien, los resultados son los siguientes:

- En las circunscripciones de Castellón, Guadalajara, Toledo y Valladolid, el PSOE, sumándole los votos de IU, habría superado al PP como partido más votado y le hubiera arrebatado un escaño en cada una.

- En Murcia, PSOE + IU hubieran conseguido reducir la ventaja del PP, sacándole un escaño.

- En las circunscripciones de Badajoz, Córdoba, Huelva y Sevilla, el PSOE habría aumentado su ventaja sobre el PP arrebatándole también un escaño en cada una.

- En Girona, el PSOE, con los votos de IU, le habría quitado un escaño a ERC.

- En el resto de las circunscripciones no se hubiera producido ninguna variación.

Es especialmente interesante el primer punto: esas circunscripciones tienen 5 escaños cada una que se reparten entre PP y PSOE en proporción 3 – 2 (excepto Guadalajara, que tiene 3 escaños repartidos 2 – 1). La diferencia entre PP y PSOE fue lo bastante pequeña como para que un ligero aumento de votos del segundo diera la vuelta al reparto. En Valladolid, si de los 13.000 votos de IU unos 8.000 hubieran ido al PSOE, le hubieran arrebatado otro escaño al PP; en Guadalajara, si el PSOE recibiera algo más de 4.000 votos más de los 5.100 de IU, también; en Castellón, el PSOE habría necesitado poco más de 3.000 votos de los más de 10.000 de IU; y en Toledo, con sólo unos 2.500 votos prestados de los 12.700 de IU se habría dado la vuelta a la tortilla.

En resumen, con esos “trasvases de optimización de voto”, el reparto de escaños hubiera variado así:

PartidoEscaños obtenidosEscaños reales 2004Diferencia
PSOE174164+ 10
PP139148– 9
CiU1010=
ERC78– 1
PNV77=
IU55=
CC33=
BNG22=
EA11=
ChA11=
Na-Bai11=


He de decir que este resultado va más allá de mi previsión más optimista. “Optimizando” los votos de la izquierda, en 2004 el PSOE se habría quedado a sólo dos escaños de la mayoría absoluta y hubiera podido sumarla solamente con Izquierda Unida, con los mismos 5 escaños de ahora. “Optimizando” el voto de izquierdas, la izquierda hubiera ganado hasta 10 escaños, y hubiera sido posible la opción de gobierno que a mí me gustaría, un gobierno de Zapatero con Izquierda Unida (y con Llamazares en el gobierno). Un gobierno progresista y sin ese “chantaje nacionalista” del que tanto hablan en el PP (y al que con tanto gusto se someten cuando se trata de gobernar ellos).


Claro que esto del voto útil siempre despierta, y con razón, el recelo del “socio minoritario”, por aquello de que el pez gordo se coma al pequeño. La lucha contra el “voto útil” es desde hace tiempo una de las banderas de IU, y precisamente el “voto útil” fue lo que hizo que el PP se “comiera” al CDS. Por eso creo que, si pedimos a los seguidores de IU que voten PSOE para construir una mayoría suficiente de izquierdas, en justa compensación deberíamos trasvasar unos cuantos votos socialistas a las listas de Llamazares en aquellas circunscripciones donde sabemos con seguridad que se convertirán en escaños: Madrid, Barcelona y Valencia. Traspasando unos ciento y pico mil ó doscientos mil votos del PSOE a IU en cada una de esas circunscripciones, IU podría sacarle al PSOE unos 5 ó 6 escaños.


Así que también me he puesto a calcular cuál sería el resultado si IU recibiera del PSOE, en Madrid, Barcelona y Valencia, el mismo número de votos que IU prestaría al PSOE en el resto de España. De este modo sí que estaríamos ante una verdadera “optimización”: con los mismos votos para cada partido ¿cuántos escaños más podrían obtener PSOE e IU?


Según las cuentas anteriores, pasarían de IU al PSOE un total de 782.341 votos. Devolviéndoles el favor con otros tantos votos del PSOE a IU y repartiéndolos entre las tres circunscripciones más o menos en proporción a su tamaño, tendríamos que pasar unos 320 ó 330 millares de votos de PSOE a IU en Madrid, unos 300.000 en Barcelona y el resto, 150 ó 160.000 votos en Valencia. Con esos trasvases de votos, IU podría obtener (a costa del PSOE) hasta otros 3 escaños en Madrid, otros tantos en Barcelona y 2 en Valencia. En total, podría llegar a 13 escaños, 8 más de los que obtuvo. Incluso recibiendo la mitad, IU doblaría su representación. Además, aun pasándole 8 escaños a IU, el PSOE seguiría obteniendo 2 escaños más, por lo que con la “optimización de votos” ambos partidos saldrían ganando.


Ese sería el resultado en el Congreso con una “optimización”, manteniendo los mismos votos a PSOE y a IU pero repartiéndolos mejor: PSOE 166 escaños e IU 13, sumando 179 (tres por encima de la mayoría absoluta) y con la posibilidad de una coalición estable de izquierdas. El PP se quedaría en 139 (más adecuado a su verdadera fuerza electoral) y los nacionalistas se quedarían igual (a fin de cuentas no están sobrerrepresentados como se suele decir, sino que tienen lo que les corresponde), salvo ERC, con uno menos.


En fin, que si los progres de todo el país nos dejáramos de recelos entre nosotros y votáramos “estratégicamente” otro gallo nos cantaría (como dijo Elvis en los comentarios del post anterior, no sería mala la idea de una lista única de izquierdas en ciertos lugares). A la gente de IU que conozco, por desgracia, les da salpullido cada vez que se les sugiere votar PSOE, y no les culpo, pues incluso a mí las políticas del PSOE no me parecen todo lo izquierdistas que me gustaría. Pero optar por la abstención (como hacen muchos desde una posición de supuesta “superioridad moral” que no sé en qué coño basan) o dividir el voto izquierdista no es la mejor táctica para que un gobierno del PSOE haga políticas claramente izquierdistas, sino al contrario: si los rojeras preferimos quedarnos en casa, el PSOE tratará de buscar voto centrista y se hará más centrista. Si queremos que se gire a la izquierda, tenemos que demostrar nuestro peso, no quedarnos en casa o desperdiciar el voto.


Ya lo decía Nod en un comentario en la página de escolar.net que me dio la idea al principio: ¿En qué sitios puede votarse a IU? Habría que promover una campaña de voto responsable, e incluso un cierto mercado de votos: cambio voto a IU en Segovia por voto PSOE Madrid, y así. No sería mala idea. El ala más izquierdista del PSOE bien podría hacer un esfuerzo y entenderse con IU, mientras que los seguidores de IU podrían dejarse de remilgos, para practicar ese “intercambio de votos” que beneficiaría a ambos: que los de IU voten al PSOE en aquellas circunscripciones donde IU no tiene opciones y que los del PSOE (al menos el ala más izquierdista, que bien pueden reunir esos 700.000 votos que decía) pasen sus votos a IU en Madrid, Barcelona (Joan Herrera es uno de mis diputados favoritos) y Valencia. Y dando mayor peso a IU en el Congreso, al tiempo que haciendo bien visible que sus votos en muchas provincias han ido al PSOE, favoreceríamos el giro a la izquierda del gobierno de Zapatero.


Sé que esto ya se intentó en 2000 a nivel de direcciones de partidos y fracasó, porque se hizo a medias, con demasiados recelos y rigideces (aparte de otros factores, como la buena situación de Aznar entonces). Pero en 2008 la situación es muy distinta. Ya sé que es triste tener que votar así, haciendo cábalas sobre votos útiles y no útiles, y que a mucha gente no le gusta votar "tapándose la nariz"; pero el sistema está hecho de esa manera y con estos bueyes hay que arar (aparte de que más triste es chupar banquillo para siempre por no dar el brazo a torcer). Si queremos cambiar las cosas hay que empezar consiguiendo el poder para cambiarlas, y eso tiene que ser por las urnas. El colega pezón Fétido lo dijo muy bien: Desgraciadamente quitarle votos al PSOE en sitios donde IU no va a alcanzar ni de coña esos porcentajes significará que el PP pueda conseguir el tercer escaño sobre cuatro cuando no el pleno sobre dos. Vale, el voto útil es una mierda, pero eso podremos planteárnoslo cuando erradiquemos el espíritu aznarí del panorama político. O así me lo aprendí yo.


En resumen, si a alguien le interesa mi consejo para las próximas elecciones: si vives en las provincias de Madrid, Barcelona o Valencia, vota IU; y si vives en cualquier otro sitio, vota PSOE.

domingo, 20 de enero de 2008

Cuándo estamos atrapados por el "voto útil"

Hace algunas semanas publiqué un post donde contabilizaba el número de votos que se habían ido por el desagüe en las Elecciones Generales de 2004, gracias a nuestro magnífico sistema electoral. Allí contaba cómo 782.000 votos largos a Izquierda Unida o más de 181.000 al Partido Andalucista desaparecían “como lágrimas en la lluvia” por culpa del tamaño de las circunscripciones electorales. Como también conté, la principal causa de las injusticias de nuestro sistema electoral no es la Ley D’Hondt, como se suele decir, sino el gran número de circunscripciones con pocos escaños: las numerosas circunscripciones pequeñas favorecen a los dos grandes partidos, dificultando que el voto a terceros partidos (léase IU, CDS, nacionalistas o cualquiera que no sea PP o PSOE) se trasforme en escaños del Congreso, por numeroso que sea en el conjunto de España.

Pues bien: a partir de aquel estudio me puse a pensar sobre a partir de qué tamaño de circunscripción se puede huir del “voto útil” y cuántos votos necesita un “tercer partido”, respecto a los dos “grandes”, para obtener representación. Y aquí traigo las conclusiones.

Empieza todo en la Ley D’Hondt. La Ley Electoral y algunas explicaciones de algunos medios nos explican cómo funciona la asignación de escaños, así que no me voy a extender explicándola (para eso están los enlaces - por cierto, he encontrado un simulador cojonudo). Así que pongámonos en la situación en la que ya se ha elaborado la “tabla de cocientes”. Supongamos que A, B, C, D… son los partidos políticos en liza, que han recibido un número de votos a, b, c, d… respectivamente. En la tabla de cocientes están ordenados de mayor a menor, de tal manera que a > b > c > d… Así tenemos la tabla:

DivisorABCD...
1abcd...
2a/2b/2c/2d/2...
3a/3b/3c/3d/3...
..................


Si definimos n como el número de escaños a repartir, la asignación según la Ley D’Hondt consiste en escoger dentro de esos cocientes los n valores mayores. Lo que queremos saber son las posibilidades del partido C de lograr al menos 1 escaño (y nada más, estamos buscando el mínimo). Si definimos na como el número de escaños obtenido por el partido A y nb como el número de escaños de B, entonces, para la situación en que C consigue 1 escaño la tabla queda así:



DivisorABCD...
1abcd...
2a/2b/2c/2d/2...
..................
nba/nbb/nbc/nbd/nb...
nb+1a/(nb+1)b/(nb+1)c/(nb+1)d/(nb+1)...
..................
naa/nab/nac/nad/na...
na+1a/(na+1)b/(na+1)c/(na+1)d/(na+1)...
..................


Donde los cocientes marcados en amarillo son los “escogidos” como parte de los n mayores (la columna de D queda excluida, porque se supone que c > d y C ha sacado el escaño por los pelos, así que D se queda fuera).


Para que C haya obtenido su escaño ha tenido que cumplirse la condición de que el valor c sea mayor que los otros posibles cocientes que le habrían podido quitar el puesto de “último cociente”: éstos son a/(na+1) y b/(nb+1) (también está d, pero ya dijimos que c > d, por fuerza). También es posible que c fuera mayor que uno de ellos y menor que el otro, y que hubiera entrado en el reparto no por ser el “n” mayor cociente, sino por ser el “n-1”. Sin embargo aquí buscamos el caso más extremo, el minimum minimorum de votos que garantiza un escaño a un tercer partido. Por lo tanto, se plantean las dos siguientes inecuaciones:


c > a/(na+1) ; c > b/(nb+1)

Las operamos un poco para tener los mismos denominadores:

(na+1) > a/c ; (nb+1) > b/c

y ahora sumamos las dos expresiones. Si i>j y k>l, se cumple que i+k > j+l (este paso puede ser difícil de ver, pero es correcto). Así obtenemos:


(na+1) + (nb + 1) > a/c + b/c

na + nb + 2 > (a + b) / c

Ahora bien: si como hemos dicho na es el número de escaños de A, nb el de B y C ha obtenido 1 escaño (y nadie más ha sacado escaño), entonces na + nb + 1 = n; así


n + 1 > (a + b) / c

c > (a + b) / (n + 1)

Por lo tanto, podemos decir que el número mínimo de votos que necesita un tercer partido C para obtener al menos 1 escaño en una circunscripción de n escaños es igual a la suma de votos de los dos “grandes” dividida por n+1 (se puede considerar tanto en términos de número de votos como en porcentajes, es lo mismo; simplemente dividir por el total de votos los dos miembros de la expresión).


Ésta es una condición suficiente, es decir, que es la condición que garantiza el escaño si se cumple. No obstante, como señalé arriba, c puede no ser el “último cociente”, y así C podría obtener su escaño con menos votos dependiendo de la relación que guardaran los votos de A y B entre sí (la Ley D’Hondt es así de puñetera). Así que voy a hacer un segundo cálculo: el número de votos al partido C por debajo del cual de ninguna manera obtiene escaño. O sea, la condición necesaria, de tal manera que si no la cumplen no hay nada que hacer (los que sean de ciencias ya sabrán de qué va eso de “condición necesaria” y “condición suficiente”).


Volvamos a la tabla de cocientes, en una situación tal que C no ha logrado escaño:

DivisorABCD...
1abcd...
2a/2b/2c/2d/2...
..................
nba/nbb/nbc/nbd/nb...
nb+1a/(nb+1)b/(nb+1)c/(nb+1)d/(nb+1)...
..................
naa/nab/nac/nad/na...
na+1a/(na+1)b/(na+1)c/(na+1)d/(na+1)...
..................


En esta ocasión, C no ha sacado escaño porque los cocientes de A y B son mayores, es decir: se ha cumplido que a/na > c y que b/nb > c. Con estas inecuaciones repetimos el mismo proceso de antes:


c < a/na ; c < b/nb


na < a/c ; nb < b/c


y sumamos, como antes:
na + nb > a/c + b/c

na + nb > (a + b) / c

En este caso nc (los escaños de C) es cero, por tanto na + nb = n; y así


n > (a + b) / c

c > (a + b) / n

En conclusión, si los votos que recibe el tercer partido C son menos que la suma de los de los dos “grandes” dividida por n (el número de escaños a repartir), C no tiene nada que hacer (y sus votos no habrán servido para nada).


Resumiendo: un “tercer partido” necesita obtener un porcentaje de votos:


  • superior a ( % PSOE + % PP ) / ( nº escaños + 1 ) para tener posibilidades, y
  • superior a ( % PSOE + % PP ) / ( nº escaños ) para asegurarse el escaño.

A partir de un dato exacto como n (el número de escaños que elige nuestra circunscripción) y de otro que desconocemos pero podemos estimar a partir de datos históricos de elecciones anteriores (a + b, la suma de los porcentajes de votos de PP y PSOE), podemos calcular con estas fórmulas si merece la pena votar por un tercer partido o si, por el contrario, estamos atrapados en el bipartidismo, porque ese voto se perdería. Basta con acudir a la base de datos electorales del Ministerio del Interior para hacer nuestra cuenta de la lechera y decidir si nos podemos arriesgar a votar por una opción minoritaria como IU (o ChA, o BNG, o lo que toque en cada sitio) o si estamos abocados al “voto útil”.


Un poco de deporte nacional: las cábalas

Por ejemplo, mi circunscripción, Ourense. Se eligen 4 escaños y en las últimas elecciones celebradas (las municipales del año pasado) los porcentajes de PP y PSOE fueron respectivamente 47 y 27% (redondeando). Aquí la tercera opción es el BNG, pues IU es prácticamente testimonial; en esas elecciones el BNG sacó casi un 19%. Los porcentajes PP-PSOE-BNG en las elecciones anteriores hasta el 2000 han sido 51-31-16 (Autonómicas 2005), 56-32-10 (Europeas 2004), 55-31-11 (Generales 2004), 52-23-18 (Municipales 2003), 59-20-21 (Autonómicas 2001) y 57-23-17 (Generales 2000).


En las últimas Generales el BNG no logró bastantes votos para obtener escaño, pero sí le sacó al PSOE los suficientes como para hacerle perder el segundo, de tal manera que el PP obtuvo 3 escaños por 1 del PSOE. El BNG saca sus mejores resultados en las municipales, porque sus candidatos suelen ser gente muy dinámica y renovadora (para calentar poltronas ya están los alcaldes peperos), que cotiza al alza en los pueblos a medida que pasa el relevo generacional. En otro tipo de elecciones, tal vez la época de esplendor del BNG ya pasó: serían los años 2000-2001, en los que el PSOE atravesaba una fuerte crisis de liderazgo tanto a nivel estatal como autonómico. En cuanto al PP y el PSOE, podemos suponer, buscando el caso más favorable al BNG (o sea, tirando bajo), cerca del 50% a los peperos y 30% a los sociatas. Con estos números, el BNG necesitaría el 20% ((50+30)/4) para asegurar el escaño, que lo veo jodido, y en cualquier caso el 16% ((50+30)/(4+1)) para tener opciones. Sólo estuvieron cerca de eso, en unas Generales, en 2000, cuando el PSOE estaba hecho unos zorros. Así que por desgracia para nuestro vice autonómico, en Ourense toca voto útil, sobre todo si tenemos en cuenta que el PSOE se juega sacarle un escaño al PP y pasar del 3-1 al 2-2, que es posible. Más fácil lo tienen en Pontevedra o Coruña, donde espero que al menos se mantengan.



En un próximo post continuaré echando cuentas, aunque en principio cabe esperar que sólo sale a cuenta votar IU en lugares con muchos escaños (Madrid, Barcelona, Valencia…) o en circunscripciones medianas donde no haya un partido nacionalista “fuerte” que le quite el puesto (y creo que si pedimos a los de IU que voten PSOE, en justa compensación no estaría mal pasar algunos cientos de miles de votos del PSOE a Llamazares en Madrid o Barcelona - ¿podríamos "optimizar" el voto progresista? Hablaré de ello en el próximo post). Mientras, podéis hacer vuestras cuentas en vuestras circunscripciones.

miércoles, 16 de enero de 2008

15 de Enero de 2008, un día que Rajoy estuvo “sembrao”

Ayer fue un día especialmente fecundo para Mariano Rajoy, pues nos ofreció tres “perlas” para la posteridad con las que nos demuestra, una vez más, el gran líder político que es. De las tres me enteré por los medios de comunicación y casi sin tener que estar muy atento, porque Rajoy es de esas personas de cuyas burradas te enteras aunque trates de evitarlo.

La primera la pude ver a mediodía, en el telediario. Había comenzado la reunión del foro de la Alianza de Civilizaciones y Rajoy hizo una referencia a ello en su discursito mañanero. La Alianza de Civilizaciones es un invento del que echan pestes continuamente Rajoy y su partido y medios afines (y no por ese orden necesariamente). Y lo simpático es que el motivo de tanta inquina es uno sólo: que fue idea de Zapatero. En todos los ámbitos internacionales la idea ha sido bien acogida, e incluso George W. Bush está a favor. Todos los grandes amigos del PP en el mundo se han mostrado favorables a la Alianza de Civilizaciones, y la ONU ha hecho suya la idea. Pero ¡ay! es una idea de Zapatero. Si se le hubiera ocurrido a Tony Blair (por decir alguien - el amigo Tony Bleeeeeer de Aznar también está a favor) Marianico sería un entusiasta seguidor, pero como es obra del Anticristo ZP, debe ser denostada y maldecida. De esta manera, el PP y su jauría mediática cañí se quedan sólos en el mundo en contra de la Alianza. Bueno, sólos del todo no: creo que los fundamentalistas de Bin Laden tampoco son partidarios. En fin, que ésa es la forma de entender la política de Mariano Rajoy, que sigue sin dar ninguna explicación convincente de por qué la Alianza de Civilizaciones es tan mala idea.

Pero además de esto, lo mejor de ayer fue la forma que tuvo Rajoy de referirse al foro recién iniciado. Empezó diciendo: “Hoy hay en Madrid una reunión a la que asisten mandatarios importantes: los presidentes de Finlandia, de Eslovenia…”, todo dicho con un tono de desdén y desprecio, entre la risa jijiji y la mirada por encima del hombro, como dando a entender que ese es un foro de mindundis. No sé si Rajoy recuerda que tanto Eslovenia como Finlandia son miembros de la Unión Europea, y no sé qué tal les sentará a nuestros socios que un señor que aspira a gobernar España se refiera a ellos como ejemplo de insignificancia y menosprecio. Tampoco sé si sabe que ese proyecto cuenta con el apoyo de gran número de gobiernos, incluido el estadounidense (que parece que es el único que cuenta para el PP) y de la ONU, que envió a su Secretario General (aunque el respeto del PP por las Naciones Unidas ya es de sobra conocido). Muy bien, Mariano, haciendo amigos y demostrando tu altura de miras.

Pero después de esta primera perla llegó por la noche la segunda, filtrada a la prensa: Alberto Ruiz Gallardón NO irá en las listas al Congreso (tal vez haya pesado en la decisión el hecho de que Gallardón participe en la Alianza de Civilizaciones clausurando hoy el foro, quién sabe). Esto daría para un largo análisis y ya están trabajando en ello todos los medios, así que poco puedo añadir. Sólo una puntualización: esta decisión no significa, como dicen por ahí, que el sector más retrógrado del PP tenga dominado a Rajoy, porque Rajoy ES PARTE de ese sector más retrógrado. Esta decisión se une al superfichaje de Pizarro (un currela que de su último trabajo se llevó un finiquito de 2.000 millones) y al descarte de un regreso de Rato, en la carrera de Marianico por palmar las elecciones a toda costa.

Además, están vendiendo la decisión como un juicio salomónico entre Gallardón y Aguirre, pero el anuncio de Gallardón de “un periodo de reflexión personalsobre su futuro político y el disgusto de Fraga, al que no le ha gustado nada la decisión, anuncia una crisis interna gorda que puede mandar al garete el voto centrista y moderado (mira por dónde que alomojó Rosa d’EjjjPPaña saca escaño por ahí - aunque al PP le bien cambiar a Gallardón por Rosa Díez, pues es más fiel a su dirección y su discurso). A pesar de todo, Gallardón piensa mantenerse hasta las elecciones pidiendo el voto para Rajoy, aunque va a ser un poco raro ver al alcalde de Madrid pidiendo el voto para un proyecto político en el que ya no cree y que le ha excluido de la peor manera. Como que muy convincente no queda. Aunque imagino que los asesores de Rajoy saben lo que hacen (cada vez tengo más sospechas de que Pepe Blanco tiene agentes infiltrados en Génova 13). Ésa fue la segunda perla de Rajoy en el día 15 de Enero de 2008.

Pero para mí la mejor de todas fue la que vi, ya de madrugada, en “Noche Hache”. Marta Nebot acudió a entrevistar peperos en su último guateque (donde Rajoy soltó lo del Presidente de Eslovenia y lo demás). Y le hizo preguntas a Rajoy. Estos reporteros “graciosillos” como Marta Nebot de “Noche Hache”, los chicos de “Caiga Quien Caiga” o de “Sé lo que hicisteis” son mirados con cierto desdén por el mundo del periodismo, como eso, como “graciosetes” que van a tocar los cojones a las ruedas de prensa, que no deben ser considerados en serio y que pueden llegar a ser cargantes. Pues bien, lo digo claro: estos reporteros “graciosillos” les dan mil vueltas a los “serios”.

Los reporteros y periodistas “serios” están tan oxidados por la equidistancia y la corrección política que ya no tienen garra y son incapaces de meter a un político en aprietos: es desolador ver las dulces entrevistas aquiescentes que hacen los presuntos grandes gurús tipo Francino o Gemma Nierga (hablo de los que oigo, claro) a los dirigentes políticos, especialmente a los del otro bando. La obsesión por parecer neutrales, o por quedarse flotando por encima de las disputas de partido, les provoca una especie de Síndrome de Estocolmo que le quita todo interés a sus entrevistas (esas cosas por suerte no suceden con Gabilondo ni sucedían con Carlos Llamas, al que se echa de menos). En esta situación en la que ya casi no quedan periodistas con pelotas (al menos en el campo progresista), tienen que ser los “graciosillos” los que pongan los puntos sobre las íes y aprieten a tipos como Rajoy o Aguirre. Y ayer Marta Nebot les dio una lección a los Francinos y las Niergas.

Cito de memoria (no he encontrado el vídeo en el Youtube, no lo habrán subido). Primero Marta Nebot le dice a Rajoy algo así como: “Ha dicho usted que si pierde las elecciones no piensa dimitir. ¿Prefiere esperar a que sea su partido el que le dimita?” Rajoy se sale por la tangente, en su estilo: “Es que yo ni siquiera me planteo la posibilidad de perder las elecciones, es que yo NO voy a perder”. Y ahí entra a matar la Nebot: “Bueno, es que usted como político debería prever todas las posibilidades”: ¡¡ZAS, EN TOA LA BOCA!! Rajoy se escapó titubeando: “Bueno, esa es su opinión y tal…

Pues sí: ayer Marta Nebot nos mostró la diferencia entre un político que podría gobernar un país (que debe ser una persona capaz de prever variedad de situaciones y prepararse para todas) y un cantamañanas de la política como Mariano Rajoy Brey. Un buen candidato a presidente del gobierno debe tener escritos dos discursos para la noche de las elecciones, uno por si gana y otro por si pierde. Pero Rajoy no entiende de eso: en 2004 ya fue de “sobrao” y palmó, y como no había pensado en perder, se ha pasado cuatro años pataleando sin rumbo, predicando responsabilidad y consenso mientras practica la irresponsabilidad y la crispación,dando tumbos y bandazos según le iban indicando desde la COPE, titubeando entre Aguirres y Gallardones, profetizando disparates cada mañana, haciendo el indio a cuenta del 11-M y todas las gilipolleces con que nos ha obsequiado en esta legislatura.

Y este tío quiere ser presidente. Entre sus burlas a la Alianza de Civilizaciones, su decisión sobre Gallardón y la puntilla que le metió magistralmente Marta Nebot, ayer 15 de Enero de 2008 tuvimos tres nuevos botones de muestra sobre el personaje (a añadir a tantos otros, como lo del primo de Caraalsol). Busque, compare, y si encuentra un candidato mejor (no será difícil), vótelo.

jueves, 10 de enero de 2008

Un lapsus guerracivilista

Paseando por el Carrefour durante las recientes compras navideñas tuve ocasión de echar un ojo a un videojuego de estrategia en tiempo real que captó rápidamente mi atención: "Sombras de Guerra: la Guerra Civil Española". Aunque se ha hecho una gran promoción este año, no es nuevo, sino que ya fue lanzado hace más de un año, y ya me había interesado por él el año pasado, aunque no lo pude encontrar en ninguna tienda de mi ciudad (tampoco es que buscara mucho). Pero ahora que ya lo tiene gente y ya se habrá jugado de sobra, supuse que habría críticas y valoraciones de sobra circulando por las internetes y tal vez pudiera interesarme.

Así que me puse a googlear un poco en busca de esas valoraciones y críticas. Más allá de la web oficial, y pasando páginas, ví también las noticias de distintos medios sobre su lanzamiento en Septiembre de 2006, con la palabra inevitable: polémica. No hice caso, porque en este país las polémicas estúpidas se dan mejor que los níscalos, pero por el rabillo del ojo capté una de las webs que reseñaban el lanzamiento: Libelo Digital. Qué puedo decir de Libelo Digital, ese diario de internet dirigido / inspirado / guiado / acaudillado por Federico Jomeini Losantos, que al igual que él se define a sí mismo como "liberal", definición que no suscribe nadie más que ellos mismos y sus amiguetes, tan "liberales" como ellos. Conociendo el percal me entró la curiosidad morbosa por ver cómo sería tratada la noticia de un videojuego de la Guerra Civil por ésos que se hacen llamar "liberales" (asunto en el que ésos que se hacen llamar "liberales" apoyan, defienden y justifican con frecuencia, en columnas, libros y debates, al bando "liberal", cómo no). Y no me defraudaron.

Efectivamente: la entradilla de la noticia está de narices, porque es de esa clase de noticias que nos revelan más sobre el tío que las escribe que sobre el asunto que tratan:

"En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército faccioso, han alcanzado las tropas republicanas sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", podrán leer y oír por fin los republicanos que perdieron la contienda con sólo ganar una partida.

¿"Los republicanos que perdieron la contienda"? Si no me fallan las cuentas, los combatientes republicanos de la Guerra Civil deben andar ahora todos bastante por encima de los ochenta y tantos años. Ya sé que se está haciendo mucho por promover el uso de las nuevas tecnologías entre la tercera edad; pero la idea de ver a los yayos de ochenta y muchos jugando en el ordenata, a un juego de estrategia en tiempo real de éstos complicadetes, y encima ganando, se me antoja bastante inverosímil, hoygan.

"Guerracivilista", por cierto, es una de las descalificaciones que Jomeini Losantos y sus discípulos "liberales" suelen lanzar a sus enemigos favoritos. Pero ese lapsus de identificar a los que perdieron la guerra en 1939 con izquierdistas actuales que jueguen al ordenador... o decir "podrán oir por fin" como si la guerra aún durara hoy... revela que éstos que se hacen llamar "liberales" están bastante más anclados en el 39 de lo que admiten. A ver si va a resultar que los guerracivilistas son ellos...

domingo, 30 de diciembre de 2007

Reformas electorales, malvados nacionalistas y votos perdidos

Hace unos días el diario Público publicó (coño, qué cacofónico queda) un estudio sobre los desajustes de nuestro sistema electoral. El reportaje desmontaba uno de los mitos de los que no escribe Pío Moa: que el sistema electoral español “favorece” a los partidos nacionalistas. Esta vieja magufada es una de las favoritas de los nacionalistas españoles (esos que se hacen llamar “no nacionalistas” al tiempo que exigen ver banderas rojigualdas en cada esquina): desde el PP al completo (cuando no tienen que pactar) a Rosa d’EjjjPPaña, pasando por algún socialista rarito tipo Rodríguez Ibarra, todos sostienen que el sistema actual da demasiado poder decisorio a las minorías nacionalistas y que habría que hacer “algo” para evitarlo.

El reportaje de Público nos muestra los crudos datos: los partidos nacionalistas tienen el número de escaños que les corresponde según los votos que obtienen, con diferencias mínimas. Por el contrario, los dos “grandes partidos nacionales” PP y PSOE son los que se llevan la ventaja a costa del tercero, IU. Así que no son los malvados nacionalistas rompespañas los beneficiados, sino los “grandes nacionales”. Mira qué cosas.

Hace tiempo que Izquierda Unida realizó un estudio en el mismo sentido (un pdf que leí hace tiempo y que no he sido capaz de encontrar para este post - si alguien lo localiza que avise), y concluía que la culpa de esos desajustes la tiene el tamaño de las circunscripciones, por varios motivos. El primero es que las circunscripciones pequeñas están sobrerrepresentadas, al imponer un mínimo de 3 escaños a cada provincia al margen de su población: de ahí viene la típica queja de que "un voto en Soria vale tantas veces más que uno en Madrid o Barcelona". La famosa Ley D'Hondt empleada para asignar los escaños no tiene la culpa, como se suele decir, o más bien su culpa es "secundaria": la Ley D'Hondt da unos resultados bien proporcionados cuando el número de escaños a repartir es relativamente alto (hablamos de 10 ó 12 en adelante); sin embargo, en circunscripciones con 3 ó 4 diputados (como son la gran mayoría de las españolas) las desproporciones en favor del más votado se disparan. Así, en Ourense, el PP ha podido obtener, con algo más que el 50% de los votos, 3 escaños de 4, el 75%, una sobrerrepresentación de 20 puntos. Éste es el segundo motivo por el que las pequeñas circunscripciones provocan tanto desajuste. Un par de artículos que recomiendo sobre el tema son éste y éste de Malaprensa, ambos con interesantes comentarios, y este interesante estudio que es lo más parecido que he encontrado a aquél de IU (que ahora no encuentro).

En busca del voto perdido

Esto me lleva a pensar en cuántos votos son "desperdiciados" en cada elección. IU (por poner el ejemplo más claro) obtuvo en 2004 escaños en el Congreso, a duras penas pero los obtuvo. Pero sólo en tres circunscripciones: Madrid, Barcelona y Valencia. Así, los votantes de IU en esas provincias ven como su voto sirve para elegir representantes, mientras que cualquiera que vote a IU en otros lugares verá que su voto no es suficiente para que IU obtenga escaño en su provincia. El gran problema y la gran injusticia del sistema actual es que, además, no obteniendo escaño en su provincia, ese voto ya no cuenta para nada. ¿A cuántos votos les sucede eso?

En el siguiente cuadro (mi humilde aportación a este debate) he sumado, para cada partido, los votos recibidos en las circunscripciones donde NO sacaron ningún escaño en las pasadas elecciones del 14 de Marzo de 2004. He incluido al Partido Andalucista, que aunque no obtuvo ningún escaño, consiguió más votos que algunos partidos que sí lo consiguieron.


PartidoVotos totalesDónde se presentóDónde obtuvo escañoVotos donde NO obtuvo escañoVotos "útiles"% perdido sobre votos totales
PSOE11.026.163Toda EspañaToda España menos Ceuta y Melilla24.04211.002.1210,22%
PP9.763.144Toda EspañaToda España menos Lleida y Girona75.0759.688.0650,77%
IU1.284.081Toda EspañaMadrid, Barcelona, Valencia782.341501.74060,93%
CiU834.471CataluñaTodas las provincias en que se presentó0834.4710,00%
ERC652.196CataluñaTodas las provincias en que se presentó0652.1960,00%
PNV420.980EuskadiTodas las provincias en que se presentó0420.9800,00%
CC235.221CanariasTodas las provincias en que se presentó0235.2210,00%
BNG208.688GaliciaA Coruña y Pontevedra51.466157.22224,66%
PA181.868AndalucíaNinguna181.8680100,00%
ChA94.252AragónZaragoza13.09281.16013,89%
EA80.905EuskadiGuipúzcoa37.93442.97146,89%
Na-Bai61.045NavarraTodas las provincias en que se presentó061.0450,00%

(si algún alma caritativa me puede explicar cómo hacer que queden bien las tablas en blogger, se lo agradeceré profundamente)



Y aquí, en resumen, el porcentaje de votos perdidos de cada partido:

PSOEPPIUCiUERCPNV
0,22%0,77%60,93%0,00%0,00%0,00%
CCBNGPAChAEANa-Bai
0,00%24,66%100,00%13,89%46,89%0,00%


El resultado de IU es desolador: sólo un 39% de sus votos, menos de la mitad, sirvieron para convertirse en escaños, en tres provincias; el resto se perdieron sin reflejarse en la composición del Congreso. Estamos hablando de más de 782.000 votos, más que todos los obtenidos por ERC, PNV, BNG o CC, más incluso que los de varios de esos partidos sumados, y más incluso que votos en blanco. Estaría bien que en las elecciones, además de los detallados datos de participación, votos nulos y en blanco, las autoridades y la prensa reflejaran los votos "desperdiciados" para que viéramos la verdadera magnitud de la injusticia de este sistema. Sólo los "votos desperdiciados" de los partidos parlamentarios suman 982.000, y si añadimos los que se quedan fuera (con el caso particularmente sangrante del Partido Andalucista, sin un triste escaño con más votos que ChA, EA y Na-Bai) son 1.805.308 los votos que no van a ninguna parte. Todos juntos serían la tercera fuerza política del país.


Para que el sistema fuera justo habría que permitir que esos votos pudieran recuperarse para tranformarse en escaños: si yo voto por un proyecto político para gobernar España, no debería importar que lo votara en Madrid o en Ourense. Se ha propuesto una circunscripción única nacional, pero no creo que eso fuera buena solución, pues de alguna manera habrá que garantizar que todos los territorios fueran representados: con una circunscripción única al final la mitad de los diputados serían residentes en Madrid o Barcelona y volveríamos a los tiempos de los "cuneros", aquellos diputados de la Restauración que eran "elegidos" en distritos que nunca habían pisado y por votantes que no les conocían. Lo mejor sería que una parte de los diputados fueran elegidos en circunscripciones territoriales, como hasta ahora, y se reservara otra parte para repartirla a nivel nacional entre los "restos" que vimos arriba. Con 30, 40 ó 50 diputados sería suficiente para dar unos resultados proporcionales.


También sería mejor, como proponía IU, que la circunscripción fuera la comunidad autónoma en lugar de la provincia (algo han hablado con Zapatero del asunto). Pero para ello habría que reformar la Constitución, pues ésta dice expresamente (artículo 68.2) que "la circunscripción electoral es la provincia" (la división provincial, esa organización obsoleta de 1833, que seguimos arrastrando a pesar de estar hoy día casi vacía de contenido - otro día hablaré de ella). Habría, por cierto, una manera de "puentear" esto, que es fusionando las provincias y hacer que todas las comunidades fueran uniprovinciales; no obstante esto traería más problemas aún para organizar la administración local y los servicios periféricos del Estado. En todo caso, debería tratarse de una reforma profunda y un replantamiento del sistema representativo que tenemos; no bastaría con un par de retoques a un reglamento como algunos quieren hacer creer.



Cómo nos "chantajean" los nacionalistas

En fin, que como hemos visto, el problema no es que los nacionalistas estén favorecidos, por ser nacionalistas o algo así: el problema es que el sistema favorece claramente el bipartidismo y los "terceros partidos", si quieren obtener algo, deben concentrar sus votos en pocas circunscripciones. Medio millón de votos, en una o dos provincias, te dan varios escaños en el Congreso; los mismos votos, repartidos en cuarenta provincias, no te dan nada. Los nacionalistas simplemente "encajan con el perfil".


Y si a la hora de la gobernabilidad los nacionalistas son los que tienen la llave, ello se debe sencillamente a que el sistema no permite que "la llave" la tengan otros: ¿qué pasó con el CDS? Acabó arrollado y desapareció del arco parlamentario: en 1993, con más de 400.000 votos se quedó fuera del Congreso, siendo la quinta fuerza política de España (por delante del PNV, CC, ERC, EA, HB, UV...); e IU parece ir por el mismo camino. Una opción respaldada por 400.000 votantes se fue por el desagüe sólo por los "efectos matemáticos" del sistema de elección (y luego nos quejamos de la gran pérdida para la política que representó la retirada de Adolfo Suárez). Si el sistema fuera realmente justo podría aparecer un partido de centro o dos, entre PP y PSOE, y con sacarle 8 ó 10 escaños a cada uno se podrían formar coaliciones de gobierno sin tener que recurrir a los malvados nacionalistas rompespañas.



El miedo a la proporcionalidad

Claro que a no todo el mundo le parece mal que la ley electoral no refleje fielmente la voluntad de los ciudadanos sin añadir ni quitar nada. Un argumento que se suele emplear contra la proporcionalidad es que da lugar a parlamentos muy fragmentados, de donde sólo salen coaliciones inestables y un cachondeo y desbarajuste como el que había hace años (y aún colea) en Italia. Pero eso es fácil de contrarrestar: basta con hacer que el presidente del gobierno sea votado directamente por los ciudadanos (por un sistema que le garantice la mayoría de los votos: segunda vuelta, voto alternativo...), al mismo tiempo que se eligen los diputados (para evitar desajustes y "cohabitaciones" incómodas). Si a los socios de coalición se les quita la capacidad de hacer caer al gobierno simplemente con "retirar su apoyo" (el presidente está respaldado por los ciudadanos) se evitarán las "pataletas a los Carod" y favorecerá el sentido común.


El argumento contra el sistema proporcional basado en la "gobernabilidad", por otra parte, es bastante chusco: si se considera que la formación y existencia de un gobierno "fuerte" debe primar sobre la representación de la voluntad ciudadana en la Cámara (que es plural, siempre), desde ese punto de vista la dictadura sería el mejor "sistema electoral": que no haya elecciones (partido único y a correr, no te j...)


También se dice que abriría las puertas del Congreso a un montón de partidos extremistas, neonazis lepenianos y cosas así. Durante mucho tiempo se ha "presumido" de que en España no había ningún partido de extrema derecha (fuera de los clubes de cuatro gatos que añaden la nota colorista y folklórica a las manifas de la AVT). Pero desde hace algún tiempo tengo serias dudas de que eso sea realmente "bueno": que no haya un gran partido de extrema derecha no significa que no exista la extrema derecha, sino que lo que ocurre es que ésta se cobija debajo del PP (e incluso puede llegar a hacerse con el control del partido, como vemos actualmente). Sería estupendo que toda la purria neofranquista del PP se montara su propio partido al margen, porque sin ellos el PP se convertiría en ese partido de centro-derecha liberal, moderno, democrático y europeo que pretende ser (con escaso éxito hasta ahora), y habría más opciones de "gobernabilidad" (sería posible incluso una "Gran Coalición" como la que gobierna hoy en Alemania).


No me gustan (esto es sólo un comentario personal, fuera del tema electoral) los partidos que abarcan desde el "centro-lo que sea" a la "extrema-lo que sea", me parecen poco fiables y poco claros. Y me parece estupendo que exista IU a la izquierda del PSOE: el día que el PSOE se coma a IU me preocuparé seriamente, porque estaremos en el camino del bipartidismo puro a la americana: dos partidos convertidos en "máquinas cazavotos" y que son casi iguales porque compiten por el mismo tipo de votante, el "indeciso", con el resultado de niveles exorbitados de abstención (y no nos falta mucho para eso si se mantienen ciertas tendencias). Y en otros casos, sucede que un amplio espectro de centristas moderados está sometido a las neuras de una banda de nacionalcatólicos histéricos por perder el poder, que dirigen el "aparato", como en el actual PP. Pero bueno, todo esto da para otro debate bastante largo. Sólamente comentar (en respuesta a ese "miedo" a la aparición de partidos extremistas) que si la Ley de Partidos se aplicara realmente para todos, el peligro de que un partido fascista peligroso entrara en el Congreso estaría conjurado.


En fin, que posibilidades y alternativas tenemos por un tubo, lo que hace falta es verdadera voluntad de mejorar las cosas. Pero me da que los que pregonan que "hay que cambiar el sistema electoral" no están por la labor de hacer un sistema más justo, sino que buscan un sistema que les favorezca a ellos.



Reformadores con truco

Una vez visto qué es lo que sucede realmente con el sistema electoral español, ahora estaría bien que Mariano Rajoy, Rosa d’EjjjPPaña y demás salvadores de la PPatria explicaran qué es lo que quieren cambiar exactamente (eso de “hay que buscar una ley mejor” no es suficiente: ya va tocando mojarse). Porque las insinuaciones que se han hecho por parte de nuestros salvadores políticos y periodísticos van todas en la línea de las restricciones: subir el listón del 3% de voto mínimo (¿qué tal el 10%, como en Turquía, modelo de democracia y libertad?), o de exigir un mínimo de votos o candidaturas presentadas a nivel nacional... es curiosa esa pretensión de querer mejorar el sistema democrático limitando las opciones: “democracia sí, pero dentro de un orden”.


(Bueno, en el caso de Mariano ya conocemos su propuesta para los ayuntamientos: una ley con la que una minoría del 40% podría gobernar contra una mayoría del 60%, por el simple hecho de que la primera se concentra en una sola lista electoral -a poder ser, la del PP-: de la democracia a la “listacracia”, o mejor dicho la “listocracia”. Parafraseando a Rajoy, Rajoy interpreta de una forma curiosa el sistema democrático).


Además, todas esas barreras y restricciones para echar a los nacionalistas del Congreso son fáciles de sortear: bastaría con que todos los nacionalistas de diferentes territorios se unieran en una gran coalición (o varias), como en las europeas. Todos, absolutamente todos los territorios de España tienen algún partido nacionalista o regionalista (hasta en Madrid hay nacionalistas castellanos); hay bastantes partidos nacionalistas o asimilados como para crear dos grandes coaliciones a nivel nacional, una más de derechas y otra más de izquierdas (como en las europeas, repito).


Mención aparte merece eso de la barrera del 3%, uno de los elementos más antidemocráticos del sistema. El propio estudio de Público concluye que no tiene efecto, por lo que debería suprimirse, simplemente por estética: si una opción es muy minoritaria, la propia fórmula de reparto (D'Hondt o la que sea) se encarga de dejarla fuera; si tenemos en una provincia 4 escaños a repartir, está claro que un tío con el 4% no va a sacar escaño en la vida; y si tienes de 34 puestos en adelante, cada uno de ellos, en principio, representará a un 3% como máximo, por lo que esa barrera contradice directamente el principio de proporcionalidad. Tengo la sensación (no lo he podido confirmar) de que en su origen ese porcentaje mínimo tendría como objeto simplemente facilitar los cálculos: la Ley D'Hondt exige realizar un montón de divisiones sucesivas, y en una época sin ordenadores ni una triste calculadora, el trabajo debía ser realmente penoso. Ese mínimo serviría como "guía" para excluir aquellas candidaturas que por simple efecto matemático no conseguirían nada, y ahorrarse un montón de cuentas. Pero hoy día, siendo innecesaria, se ha mantenido con propósitos espúreos, para excluir a las opciones minoritarias a priori: así se habla de esta barrera como instrumento para "librarse del chantaje nacionalista" y se habla alegremente de subirlo aún más.


Hay ejemplos y modelos a porrillo para mejorar el sistema español, y el debate está abierto. Un día de estos, si tengo ganas, tal vez cuente cómo me gustaría a mí, después de lo que he leído por ahí (este es un tema que me interesa especialmente, y no sé bien por qué): sistema alemán de doble voto combinado con el voto alternativo australiano. Ya hay estudios hechos en España que parecen no interesar a nadie: algunas propuestas muy interesantes que he visto son ésta de Demopunk sobre el Voto Personal Transferible (empleado en Irlanda con buenos resultados y que también sería muy interesante para España), ésta otra de reforma para las elecciones autonómicas en Cataluña (extrapolable a nivel nacional) o ésta de Ready for Tomorrow que ya enlacé antes.


Pero el problema está en que realmente haya voluntad de mejorar las cosas, y eso es difícil, porque el interés de los partidos mayoritarios apunta en otra dirección. Para cambiar el sistema electoral es necesario que los partidos mayoritarios se pongan de acuerdo, pero ellos serían, paradójicamente, los más perjudicados por el cambio, así que no podemos ser optimistas. Si hay alguna reforma, lo más probable es que se haga en el sentido de restringir aún más las opciones, subir arbitrariamente los porcentajes mínimos exigibles y facilitar el bipartidismo. En pocas palabras, a los que podrían mejorar el sistema les interesa más empeorarlo. Una pena.

 
Dejen a nuestros ancianos tranquilos
19A-lomojó